Friday, May 12, 2006

 



Experiencias de Policía Comunitaria en la ciudad de Trujillo – PERU (2003-2005).

La Policía Comunitaria en Trujillo fue creada el 06 de Octubre del año 2003 por el Coronel de la Policía Nacional del Perú Enrique Hugo Muller Solon (*)


…Tengamos en mente por un momento a una familia que se muda de casa y llega con muchas expectativas a su nuevo vecindario. Ellos están desempacando y arreglando sus cosas, cuando de pronto el sonido del timbre les anuncia la llegada de un inesperado visitante. Al abrir la puerta aparece la figura amable de un uniformado: UN POLICIA, que viene a saludarlos, a presentarse, conocerlos y hacerles conocer que es el POLICIA COMUNITARIO del barrio, informándoles que está a su disposición para cualquier consulta o eventualidad. ¡Cuánta alegría y cuanta tranquilidad constituye para estos recién llegados la visita de este representante de la comunidad…
…Imaginemos ahora otro escenario: Un POLICIA COMUNITARIO hace su ronda a pié o en su motocicleta por el barrio al cual ha sido asignado y encuentra en un parque a un grupo de muchachos deambulando o conversando sin propósito. Reconoce a algunos, quizás no a todos como habitantes de la zona y se acerca a ellos sin intimidarlos, y ellos perciben su cercanía sin temor ni rechazo. Luego de saludarse entablan conversación, y el policía habla con los jóvenes sobre los sucesos del barrio, sobre las actividades que realizan, pregunta por el motivo de estar reunidos, les recomienda alguna actividad deportiva o cultural que se esté desarrollando por esos días e incluso les da datos para que entren en contacto con alguna entidad promotora de esta clase de eventos. Finalmente los hace reflexionar sobre la influencia nociva del ocio mal utilizado. En suma: se comporta y es percibido como un amigo y orientador, y no como un elemento de amenaza y castigo. ¡Que buen ejemplo y que buenas ideas pueden sembrarse con sólo una charla informal, si la relación se funda en la confianza!....
La Policía Comunitaria en la ciudad de Trujillo, se creó por iniciativa del Coronel PNP Enrique Hugo MULLER SOLON cuando se desempeñaba como Jefe de Estado Mayor de la III-DIRTEPOL-T, actualmente (2006) es Delegado de la Defensoría del Policía en la ciudad de Trujillo. El pensamiento proactivo y visionario de su creador, le permitió fundamentar su estrategia en las experiencias internacionales de Policía Comunitaria, diseñó un modelo de POLICIA COMUNITARIA adaptable a la realidad local de la ciudad de Trujillo y lo aplicó entre OCT2003 y ABR2005 en los cincuenta y cinco Territorios Vecinales de la ciudad de Trujillo.

Un año después de iniciado este servicio policial, la Municipalidad Provincial de Trujillo, entregó la Medalla de la Ciudad al Jefe de la Policía de Trujillo al cumplirse el primer año de creación de este servicio policial especializado, y que por su doctrina, filosofía y procedimientos conmovió totalmente a la colectividad norteña convirtiendo a Trujillo en la primera ciudad del país en donde la Policía Nacional del Perú, incorporaba dentro de su estructura orgánica - funcional una experiencia del servicio de esta naturaleza, bajo lineamientos organizativos, técnicos y estratégicos totalmente descentralizados y proactivos.

El Gobierno Regional de La Libertad a través de una felicitación refrendada en la Resolución Ejecutiva Regional Nº 1135-2004-GR-LL/PRE también reconoció el trabajo realizado por la Policía Comunitaria en su primer año de creación. Por su parte la Fundación Hanss Seidel y las ONG Agro Futuro y Traperos de Emaus, otorgaron Medallas de Oro a los impulsores de la Policía Comunitaria. Las Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana, autoridades locales y empresarios privados también se hicieron presentes en los homenajes que recibió la Policía Comunitaria de Trujillo en su primer año de aniversario.
Todo investigador de temáticas policiales, sabe perfectamente que la tendencia actual de las policías modernas es la de adoptar una combinación de estrategias que fomenten la integración, la prevención y la cooperación con diferentes sectores de la sociedad. Gracias a esta combinación, han surgido en diferentes países similares modalidades de Policías Comunitarias, que buscan a través del acercamiento con la ciudadanía un mejoramiento del modelo de seguridad ciudadana. Así surge la Policía Comunitaria de Trujillo, dando un gran paso para acercarse a la población y generando un renacer en las estrategias de seguridad y convivencia en nuestra ciudad.
Fueron estudiosos norteamericanos quienes en la década de los años 80 del pasado siglo, coincidieron en afirmar que era necesaria la adopción de este nuevo modelo integral, por medio del cual sociedad y policía adecuadamente articulados identifiquen y busquen soluciones a los problemas que afectan la Seguridad Ciudadana. Este modelo se denominó POLICIA COMUNITARIA y se sigue denominando Policía Comunitaria. Hoy en día el modelo de Policía Comunitaria ha alcanzado prestigio mundial y no se limita a los Estados Unidos, sino que ha traspasado las fronteras y culturas policiales trascendiendo realidades urbanas y rurales en los cinco continentes. Efectivamente, es posible encontrar programas de Policía Comunitaria en ciudades de Europa, en Londres, en Bruselas, en Noruega, Francia, España. En Asia, tanto en Tokio como en Kuala, Lumpur y Japón. En Norteamérica, tanto en Nueva York como en San Diego, Orlando, New Yersey y Los Angeles. En Latinoamérica, en San Salvador, San José de Costa Rica, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Argentina.
El Policía Comunitario, aplicó una nueva filosofía de trabajo y desarrolló una singular doctrina articulan alrededor de tres propósitos principales: (1)Ser un Policía que se anticipe y prevenga las dificultades; (2)Conocer su territorio y ser conocido por sus habitantes; y, finalmente, (3)Responder a los requerimientos de la población a través de un diálogo constante y una atenta escucha de sus problemas con la finalidad de ir planteando alternativas de solución. Su filosofía se fundamenta en los principios básicos de territorialidad, descentralización del mando, proximidad al barrio, impulso de la participación ciudadana en la seguridad, la corresponsabilidad del ciudadano con los problemas existentes, la resolución de problemas, prevención y proactividad, identificación con el territorio, multidisciplinariedad de servicios, integración social y reconocimiento de capacidades del policía. La Policía Comunitaria no surgió como una Policía paralela, sino como una Policía Especializada dentro de la organización policial, como lo podría ser la Policía de Tránsito, la Policía de Turismo, la Policía de Investigación Criminal, etc. En Japón todos los Policías que egresan de las Escuelas de Formación de Policías tienen como primera Unidad de destino: La Policía Comunitaria: mas conocida como el “Koban”
En el contexto del trabajo desarrollado por la Policía Comunitaria, los ciudadanos tenían una participación protagónica en los eventos, programas y acciones concretas elaborados para prevenir el delito, mejorar la seguridad, incrementar la cultura de seguridad ciudadana y lograr una adecuada convivencia pacífica; a la vez que fue mejorando la confianza y credibilidad institucional, lográndose alcanzar un positivo efecto en la decisión comunitaria de lucha por la reducción de la delincuencia.
La experiencia del trabajo del Policía Comunitario en Trujillo fue arduo y difícil, pero muy reconfortante. El Policía Comunitario, en su territorio geográfico visitaba a todos los vecinos “casa por casa” y buscaba en cada cuadra un aliado para que sea el coordinador, una persona que desee colaborar, y en compañía de este, hacía un llamado a los vecinos del barrio comunicándoles que “los policías comunitarios deseamos conocerlos, les queremos presentar a un amigo”, “su vecino” para luego acudir con estos nuevos amigos a un tercero y los tres donde un cuarto vecino y así sucesivamente. Luego de reunirse el grupo de amigos de la cuadra, (algunos de ellos se saludaban por primera vez, otros ni siquiera se conocían) deciden conversar en un lugar cercano, puede ser el parque o la casa de alguno de ellos, o simplemente en la calle y se les invitaba a conformar las denominadas “CUADRAS SOLIDARIAS”. Luego, los Policías Comunitarios les explicaban su misión y su deseo de participar con ellos en el diagnóstico y solución de los problemas que afectan al barrio; los invitaba entonces a participar previamente de la experiencia de “Cuadras Solidarias” y posteriormente a capacitarse en temas de Seguridad en las “ESCUELAS DE SEGURIDAD CIUDADANA”.
Las Escuelas de Seguridad Ciudadana, centros académicos comunitarios de formación de “Promotores en Seguridad Ciudadana”, se inauguraron en la ciudad de Trujillo, en el mes de Junio 2004, lideradas por la Policía Comunitaria en alianza estratégica con la Universidad Privada del Norte y algunas empresas del sector privado, así como del importante apoyo de la Fundación Hanns Seidel. Las Escuelas de Seguridad Ciudadana fueron el nuevo soporte de las Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana, a través del cual se buscaba fortalecer los lazos entre policía y comunidad, formando un tejido social que le impidiera actuar a la delincuencia y garantizara un ambiente armonioso en la sociedad, abriendo de nuevo las puertas de la convivencia pacífica. Las personas formadas en las Escuelas de Seguridad Ciudadana, organizaban los voluntariados denominados Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana (JUVESC). Mediante Resolución Jefatural Nº 01-05-III-DIRTEPOL/AREAPACIU del 26 de Marzo 2005, se reconoció y autorizó el funcionamiento de la Asociación de Promotores egresados de las “Escuelas de Seguridad Ciudadana”, siendo su primer Presidente el Sr. Eusebio BURGA ALVA.
Las Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana nos permiten respirar un aire de tranquilidad y nos permiten incrementar la sensación de seguridad. La seguridad es como el aseo: se percibe, se siente, está en el medio ambiente. Los integrantes de las Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana debidamente organizados y capacitados en las Escuelas de Seguridad Ciudadana, iniciaban sus funciones luego de ser juramentadas, elaborando el “PLAN DE BARRIO PARA LA PREVENCIÓN DEL DELITO”
El Plan de Barrio para la prevención del Delito, era una estrategia de la Policía Comunitaria para ser aplicada por las Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana (JUVESC), instrumento eficaz para identificar conjuntamente con la Policía Comunitaria y sus autoridades vecinales, los principales problemas que afectan la seguridad y el desarrollo integral del barrio. El Plan de Barrio para la Prevención del Delito, surge el 29 de Abril del 2004, durante el desarrollo del IV Seminario de Seguridad y Participación Ciudadana organizado por la Policía Comunitaria de Trujillo. El Plan de Barrio es la primera actividad que realizaban las Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana luego de ser juramentadas, con la finalidad de identificar los problemas existentes en el barrio y plantear las soluciones viables. El documento que se elaboraba era cursado al Comisario PNP de la jurisdicción, al representante del Defensor del Pueblo, a la Fiscalía de Prevención del Delito, al Alcalde de la Municipalidad Provincial o Distrital en su condición de Presidente del Comité Provincial o Distrital de Seguridad Ciudadana según correspondía. Los resultados fueron totalmente satisfactorios, en razón que el compromiso de las autoridades antes mencionadas con la comunidad se fue incrementando con respecto al interés por ir solucionando los problemas planteados, habiéndose llegado a internalizar en la ciudad el concepto del denominado “Plan de Barrio” como estrategia importante para la prevención del delito. La Defensoría del Pueblo a través de importantes comunicaciones con las autoridades locales, invitaba a prestar atención a los “Planes de Barrios” enviados por los vecinos.
Pero allí no terminaba el trabajo de la POLICIA COMUNITARIA DE TRUJILLO, paralelamente los Policías se entrevistan con las autoridades locales (Alcaldes Vecinales, Tenientes Gobernadores, Presidentes de Comités de Progreso y otras autoridades comunales), con la finalidad de organizar el desarrollo de programas de “PREVENCIÓN SOCIAL DEL DELITO” orientada a los factores sociales, económicos, culturales, políticos, etc. que condicionan las conductas ilícitas, permitiendo neutralizar o disminuir las condiciones que facilitan el desarrollo de la criminalidad en el Territorio Vecinal donde se venía trabajando. La Policía Comunitaria tampoco descuidó el tema de la capacitación vecinal para la Seguridad Ciudadana y en lo que fue del año 2004 realizó nueve importantes Seminarios de Seguridad y Participación Ciudadana, culminando los días 19 y 20 de Noviembre 2004 con un “Seminario Internacional sobre Policía Comunitaria” como expositores fueron invitados Oficiales de Policía procedentes de los países de ESPAÑA, FRANCIA, ECUADOR, COLOMBIA, CHILE, ARGENTINA. En todos estos lugares, la Policía viene desarrollando Programas de Policía Comunitaria.
Encasillada en su modelo tradicional de los últimos 20 años, el policía peruano sigue siendo prioritariamente reactivo frente a los problemas de seguridad que aquejan a los ciudadanos. Es decir, se mantiene básicamente a la expectativa de los acontecimientos para atenderlos una vez que éstos se han producido, o de alguna manera pretende disuadir al potencial infractor mediante acciones de patrullaje. En este esquema se inscribe la tradicional central de emergencias policiales mas conocida como “105”. Sin embargo, la tendencia actual, y los modernos enfoques del nuevo modelo policial dan prioridad a las actividades preventivas frente a la criminalidad, en el entendimiento que lo que la sociedad necesita es que no se produzcan los delitos o las infracciones a la ley. Es así como en la mayoría de organizaciones policiales en el mundo, se van creando Unidades Especializadas de POLICIA COMUNITARIA para ejecutar básicamente prevención proactiva del delito a través de la prevención situacional del delito y de alguna manera también acciones de prevención social, esta es la experiencia que se llevó a la práctica a través de un Proyecto Piloto en la ciudad de Trujillo durante los años 2003 – 2005.
En este nuevo enfoque del trabajo policial, la “PREVENCION SITUACIONAL DEL DELITO”, fue una de las principales actividades del Policía Comunitario, por cuanto es la que presta mayor atención a la potencial víctima, el potencial delincuente y al entorno en el que se suscitan los hechos delictivos. Desde esta perspectiva, el Policía Comunitario sabía perfectamente que hecho criminal se produce de acuerdo a lo que se denomina “La Cadena del Delito”, es decir cuando confluyen en el tiempo y lugar, el potencial delincuente, la víctima u objeto apropiado y el entorno presenta las mejores condiciones para que se materialice el hecho. En este último enfoque, es donde el Policía Comunitario podía desarrollar una activa e intensa actividad para prevenir la conducta de los potenciales infractores, para advertir a la víctima o fomentar su propia auto-seguridad, y para trabajar en conjunto con la comunidad para modificar el entorno y hacer más dificultosa la acción delictiva. La Policía Comunitaria se distinguió por trabajar en la comunidad, por la comunidad y con la comunidad.
La Experiencia de Policía Comunitaria de Trujillo (2003 – 2005), se constituyó en esta forma, en la primera experiencia del nuevo paradigma de la seguridad del Siglo XXI: La Prevención Proactiva del Delito.
PROGRAMA “CUADRA SOLIDARIA”
Se constituyó en el primer objetivo de trabajo de la Policía Comunitaria al llegar al barrio donde había sido asignado. Las “cuadras solidarias” fomentan los lazos solidarios entre vecinos, ya que su formación tiene como objetivos primordiales evitar el aislamiento de los vecinos, disminuir el temor y recuperar los espacios públicos urbanos. Son el inicio y la motivación para la posterior formación de las Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana.
El objetivo de formar “cuadras solidarias” era disminuir la oportunidad que tiene el delincuente multiplicando los ojos vigilantes. El sistema se basaba en la solidaridad, en participar, en olvidar el famoso ¨no te metas¨, “a ti que te importa”. La metodología del funcionamiento de las cuadras solidarias era sencilla: Los Policías Comunitarios al recorrer ordenadamente sus cuadras y calles asignadas en su cronograma de trabajo, se presentaban, conocían y conversaban con los vecinos, ocasión que aprovechaban para invitarlos para que se agrupen por cuadra para establecer acciones comunes que permitieran prevenir situaciones que afecten la seguridad, luego de conseguir un aliado entre los vecinos (el mas interesado), el siguiente paso era reunir a todos lo que se encontraban presentes, e invitarlos a presentarse mutuamente para que se conozcan después de hacerlo el mismo; la organización de una cuadra solidaria servía para que los vecinos, intercambiaran sus números telefónicos y acrecentando la observación formaran una cadena solidaria, alertándose y consultándose entre sí ante la detección de cualquier anormalidad o actitudes sospechosas.

El vecino era concientizado, que de considerarlo necesario, o ante el delito en curso, debería dar aviso inmediato a la Policía. La organización se complementaba con la determinación de los horarios críticos en los cuales había que acrecentar la observación siendo aquellos en que el vecino estaba más expuesto al delito (ej.: la salida y regreso del trabajo, de la escuela, las compras diarias, limpieza exterior de las casas, el lavado del auto, etc.).

De aquí en adelante, podrían implementar otras medidas que consideraran más convenientes, todas de acuerdo a su criterio, necesidades y posibilidades como: reforzar el alumbrado publico iluminando las entradas a los domicilios o instalando farolas adicionales; instalar alarmas comunes o individuales, manuales o automáticas, luminosas o sonoras; instalar carteles cerca de las esquinas indicando que la cuadra está utilizando este programa de vigilancia, etc. El aumento de la iluminación, el ruido que generan las alarmas y la advertencia del cartel, colaboraban a desalentar la oportunidad del delito.

La participación de los vecinos no era obligatoria, con una parte de la cuadra que este dispuesta a implementar el Programa era suficiente. Participar del plan tampoco implicaba transformarse en informante o vigilante armado, simplemente en tomar actitudes solidarias y participativas de autoprotección. Es ser “solidario con mi vecino”. Si yo lo protejo a el, sé de seguro, que el me va a proteger a mi. Ante la inminencia del delito es muy importante no involucrarse físicamente ni con armas. Lo que proponíamos era una actitud activa, pero pacífica. Era obligación del vecino solidario asistir a la probable víctima de un delito, prestarle todo tipo de ayuda posible y acompañarla a efectuar la denuncia y ofrecerse como testigo si correspondiese.
Los vecinos de las “Cuadras Solidarias”, asumían entre sì el siguiente compromiso:
1. Conocer a todos los vecinos, familias y personas que viven en la cuadra
2. Organizar una red telefónica entre los vecinos y la Policía.
3. Alertarse entre sí, y a la Policía, ante cualquier sospecha.
4. Sacar los residuos y desperdicios (basura) a la misma hora.
5. Prestar atención al entorno tanto al entrar como al salir del hogar.
6. Establecer horarios críticos o de mayor riesgo en la cuadra, con el objetivo de organizar un patrullaje en forma conjunta. (Con las autoridades policiales en caso de ser necesario, previa coordinación con el POLCOM).
7. Colocar timbres o alarmas en común para toda la cuadra.
8. Establecer un contacto permanente con el Policía Comunitario asignado al Territorio Vecinal.
9. Elegir coordinadores por cada “cuadra solidaria”.
10. Colocar carteles que indiquen: “Vecinos Bajo Plan Alerta”, “Atención Cuadra Vigilada”, “Cuidado estamos observando Vecinos Vigilantes”, “Cuidado Vecinos bajo Plan Alerta”, “Atención Grupo Vecinal Vigila”, “Atención Vecinos y Policía controlan esta Manzana”, “Cuidado Cuadra Vigilada mantenga distancia”, “Cuidado casas con alarmas y sistemas de monitoreo”, “No se exponga, perros alertas contra desconocidos”.
11. Impulsar la formación de grupos, para asegurar el control de la manzana y promover la adhesión de más cuadras al Plan.
12. Promover la participación en las reuniones del “Plan de Barrio” para actualizar el diagnóstico de la seguridad del barrio e intercambiar experiencia
El Policía Comunitario acordaba una reunión de coordinación con los vecinos de la cuadra interesados, la cual se completaba con una planilla en donde se consignaban nombre y apellido, dirección y teléfono, la misma que se repartía entre los vecinos solidarios. Una vez conformada la cuadra, el POLCOM tenía a su cargo el seguimiento y evaluación de la misma, que se realizaba mediante el contacto permanente con vecinos y reuniones mensuales para acordar que sistemas de seguridad debían implementarse o mejorarse. Paralelamente, el POLCOM invitaba a los vecinos a participar como alumnos de las “Escuelas de Seguridad Ciudadana”, a consolidarse como “Junta Vecinal de Seguridad Ciudadana” y efectuar un diagnóstico de su problemática a través de un “Plan de Barrio”.
(*) Coronel PNP Enrique Hugo Muller Solòn. brayan1998_20_12@hotmail.com El creador de la Policía Comunitaria, también es Abogado, inscrito en el Colegio de Abogados de Lima Registro 19367. Profesor Universitario. Defensor de los Derechos del Policía.

Comments: Post a Comment

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?